Bienvenida, Galea

Publicado el 6 de junio de 2016 en Notas de Patricia por | 0 comentarios

Al entrar en el cuartel general lo primero que veo son las figuras arrodilladas del Mariscal Von Dick y Eigentümer olisqueando uno de los asientos del sofá. Sigo observándolos desde mi mesa. Y al final, muy a mi pesar, me veo obligada a preguntar:

—¿Pero qué hacen?

Kamen, sentado en el otro extremo del sofá, levanta la vista del libro que está leyendo, nada menos que Gödel, Escher, Bach de Hofstadter. Como sé que no le interesa lo más mínimo el teorema de la incompletitud de Gödel, lo marean los dibujos de Escher y no aguanta una fuga de Bach, presupongo que sólo lo hace para añadir aporías al arsenal con el que parecer más ingenioso en los bares.

—Ha estado aquí. La nueva —me informa.

Miro a Levast, sentado a su mesa. Nuestras miradas se cruzan y asiente, tanto para confirmarme la presencia de Galea como para transmitirme que coincide conmigo en que en la escala de patetismo masculino esos dos están en la cúspide.

Entonces esos dos echan las cabezas atrás aspirando con fuerza, como si acabaran de esnifar speed, y se sientan, claramente complacidos.

—Señor… —aunque me resisto, por segunda vez en menos de cinco minutos me veo obligada a preguntar— ¿olisqueáis mi silla cuando no estoy?

—Qué va —responde Von Dick.

—Tú eres más un colega que una tía —añade Eigentümer.

—Yo sí, cielo —tercia Kamen—. No te pongas celosa.

Y así, como tantas otras veces, el día comienza con mi mano en busca de la fusta.

Pues sí, queridos, tenemos una nueva escritora entre nuestras filas. Y sí, las mujeres también pueden escribir pornografía sin las medias tintas de E. L. James, y en el caso de Galea Turner escribir además mucho mejor.

Podéis leer su primer relato en nuestro nuevo libro, del que os dejo los extractos:

Y, como siempre, por si queréis saber más, mi introducción.

Un beso.

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