Last Dare Bizarre Film

Publicado el 8 de julio de 2015 en Extractos por | 1 comentarios

Por su parte, el gran maestro de Yoka bebía siguiendo las reacciones del público ante el visionado de su obra. No eran demasiado buenas. Gran parte del público se marchó por no entenderla, alguno hasta abucheó. Los más considerados esperaron hasta el final para salir a toda prisa. «Es una obra incomprendida», se dijo a sí mismo Setsuka.

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Su base narrativa consiste en el encuentro con la sexualidad de una mujer virgen de cuarenta años que vive sola en un edifico de Tokio. Su vecino es muy dado a grabarse a sí mismo leyendo en voz alta libros de filósofos existenciales del siglo XX. Ella, un día cualquiera, casualmente oye una de sus lecturas. Al escuchar su voz y su mensaje, siente una necesidad imperiosa de masturbarse, y empieza a rozar su clítoris contra el borde de una mesa de té de caoba. Sorprendida y muy aturdida por la excitación, continúa frotándose con fuerza contra el mueble sin reparar en las dolorosas abrasiones que se está provocando en los genitales. Juega por primera vez en su vida —algo avergonzada— con los pezones erectos que coronan sus generosos pechos. Se agita sobre la mesa y se desprende de su blusa dejando al aire su delicada piel. Al llegar al clímax, sus ojos se cierran y ahoga el grito de placer que ha surgido desde las profundidades de su garganta. Cae al suelo extasiada y asombrada por lo ocurrido.

Los días pasan, y cada vez que la mujer vuelve a escuchar las apasionadas lecturas de filósofos de su vecino se masturba hasta el orgasmo. Después de varias escenas de placer solitario, la mujer reúne valor para declarar a su vecino las fantasías que tiene con su voz.

El vecino decide a ayudarla en la compresión y aceptación de su filia, a la vez que hace un esfuerzo titánico por superar su homosexualidad no revelada con el fin de desvirgarla.

La primera vez que se acuestan él mira un póster de Yul Brynner para excitarse. Cuando consigue una erección suficiente comienza el tortuoso intento de ensanchar la vagina virgen de la mujer, y le rompe el himen con el violento movimiento de sus dedos. Tras ello, aprovecha la mezcla de sangre y flujo vaginal como lubricante para introducir su pene dentro de la dolorida y extasiada mujer. Comienza la danza del amor. Recita algunos pasajes de los libros que ha leído y ella se retuerce con cada empujón. Él muerde los pezones de la mujer y los aprieta con fuerza mientras contempla la calva del actor americano. Ella agarra las caderas de su amante pidiéndole que embista con más fuerza. Él, queriendo satisfacerla, empuja con todas sus fuerzas, hasta que la dilata lo suficiente como para extraer completamente su miembro y volver a hundírselo de un solo golpe en cada arremetida. Pero en un momento dado, por un caprichoso cambio de ángulo, en una de las embestidas con mayor impulso previo, penetra el orificio equivocado: su pene entra de lleno en el recto de la mujer, sin contemplaciones. Ella chilla del dolor y compara, en una analogía apoteósica, su vida con el dolor anal que ha sentido. El vecino eyacula inmediatamente a pesar de haber sufrido también las consecuencias del error y retorcerse dolorido sobre el cuerpo de la mujer.

A todo esto se une un enano obsesionado con grabar las aburridas vidas de sus vecinos mientras come salmón crudo —con primeros planos explícitos del individuo mordiendo el pescado, babeando— y que habla en verso.

Además descubrimos que la mujer es actriz de kabuki, y que se ha especializado en las adaptaciones de obras teatrales españolas del siglo XVII, pasadas por el filtro del teatro del absurdo francés, con decorados que imitaban cuadros de Salvador Dalí. Su pasión se desborda y sufre un episodio ciclotímico propio de actrices divas, y como consecuencia de su falta de sensaciones se afeita las cejas con una cuchilla usada, buscando respuestas en su propia sangre. Su amigo y vecino, para aliviar su dolor emocional, le lee con fuerza pasajes de Sartre mientras repite la incursión anal, lo que a ella le provoca un intenso squirt y la recitación espontánea de poemas de Lorca.

La película alcanza su cenit cuando ella se fuga con el enano a Seúl, donde se hará drogodependiente y prostituta de ejecutivos especializada en felaciones profundas para pagar los vicios de su novio. Hay una escena maravillosa de gran complejidad técnica en la que ella lame los penes de cuatro directivos. Estos la agarran del pelo, hundiendo los falos en toda su extensión, provocándole arcadas. Las lágrimas de la protagonista le corren el rímel. Los ejecutivos ríen porque tienen el pene manchado de pintalabios. Y entonces ella, en un vuelco de guión inesperado, entiende que nunca ha sido tan feliz y sonríe mientras traga el semen que le eyaculan en el fondo de la garganta.

Y como broche definitivo, el vecino gay que la liberó sexualmente descubre que las respuestas a su existencia están en la acera contra la que se estrella al tirarse por la ventana y quedar hemipléjico. En el hospital conoce a un enfermero homosexual, aficionado al jazz de Monk y con gusto por el sadomasoquismo, que alivia sus penas tras unas sesiones de bofetadas en la cara que hacen que recupere las erecciones.

Y toda la película está salpicada de imágenes subliminales de hombres masturbándose.

Last Dare Bizarre Film es uno de los relatos incluido en PORNO/GRAFÍA 05. Si quieres saber cómo sigue la historia, compra el libro en Amazon por sólo 1,95€.

1 comentario

  1. Kamen dice:

    Joder, no tiene desperdicio, te has superado. Ah, y yo quiero probar lo que sea que te habías metido antes de escribir.

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